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Article: Sara Hermann

Las olas de ArtBasel 43.

Del flujo marino a la espuma.

Partiendo de la idea de la creciente influencia en la visibilidad de los artistas que han propiciado las ferias de arte, y la paradójicamente pequeña aunque contundente presencia de artistas del Caribe en estos eventos, se plantea un breve recuento de las obras y los artistas presentes en Art Basel 43.

Mientras todavía estaban frescas en nuestras mentes las noticias sobre el contenido político de las representaciones nacionales en Venecia, y los comentarios y reflexiones mediáticas que abordaban como paradigmas de estas posiciones a Allora & Calzadilla en el controversial pabellón de Estados Unidos, a la inclusión de Irak y Haití, hasta otros discursos también cargados de alusiones sociales como en los pabellones de Chipre y Asia Central; algunas galerías presentes en Art Basel 43 siguieron repitiendo, de muy lúcida manera, los ecos de estas líneas de trabajo.

No es sorpresa, no obstante, que muchos de los artistas del Caribe fueran responsables de estas posiciones algunas controversiales, otras poéticas y emotivas.

Ya en diciembre de 2010 tuve la oportunidad de ser testigo de las Diez mil olas (Ten Thousand Waves ) de Isaac Julien en el Bass Museum. Esta muestra, cuyo lanzamiento en América se hizo en este museo de Miami en ocasión del lanzamiento de la Creative Caribbean Network y como una iniciativa de PUMA.Creative. La obra establece una relación poética entre el pasado y el presente, entre la leyenda y la realidad, entre la China milenaria y las ciudades en crecimiento constante de la actualidad, para aproximarse a los movimientos migratorios en el mundo y meditar sobre el mundo en permanente cambio en el que vivimos. Con Ten Thousand Waves de Isaac Julien la galería Helga de Alvear acaba de obtener el Premio Festival Off de PHotoEspaña 2011, que reconoce la mejor exposición del certamen en base a su planteamiento y al valor de las obras expuestas. Es precisamente esta galería y la Victoria Miro Gallery de Londres que tienen ejemplos magníficos de la obra de este autor en esta importante feria. Julien, desde la perspectiva de un artista de ascendencia caribeña retoma el tema por excelencia de estos pueblos: la migración, y lo desplaza territorialmente manteniendo la esencia del movimiento, la fluidez y la transición.

La Galería Elba Benítez, tuvo expuesto un díptico de gran formato de Carlos Garaicoa, una pieza que se titulaba Un día cualquiera en que La Habana se detuvo a recordar Berlín (II). El artista, en una entrevista reciente afirmaba que se encuentra “trabajando con lo inmanente, con la presencia del alma en ciertas fotografías. Son dípticos de gran formato… con la muralla de capital cubana disfrazada del muro de Berlín. Son obras muy políticas e importantes para mí porque con ellas estoy buscando nuevas reformulaciones de la fotografía”. Nuevas formulaciones que apuntan, no solo al hecho fotográfico, que permite este tipo de asociaciones y mutaciones, sino también a la metáfora urbanista y arquitectónica de nuestras ciudades que permiten asociaciones y traslaciones de sentido tan lúcidas y viscerales como este mismo caso.

El dúo cubano Los Carpinteros compuesto por Marco Antonio Castillo Valdés b. 1971 Dagoberto Rodríguez Sánchez b. 1969 presentaron en Sean Kelly Gallery dos obras (Extintor 100 e Invernadero) y una más en Fortes Vilaça (Sistema de trincheras). En todas sus obras los artistas realizan, desde la parodia o la ironía un comentario cáustico sobre su realidad. Desde un artefacto que pareciera que puede explotar en cualquier momento, inflado por la presión del propio agente extintor que contiene, (una espuma que se repite en más de una obra), hasta las laberínticas representaciones a manera de planos sin solución ni salida, Los Carpinteros muestran su lado crítico, en una feria que felizmente ya se ha acostumbrado a estas posiciones.

Finalmente, y continuando la estela gloriosa dejada por su participación en Venecia (con su obra titulada Gloria) Allora & Calzadilla plantean, en Art Unlimited y de la mano de la Galerie Chantal Croussel un improbable aunque paradójicamente predecible escenario donde una balanza de justicia es arrastrada a duras penas por la espuma marina. Scale of Justice Carried by Shore Foam según la nota de la galería aborda el hecho de que “la imagen de la espuma en la costa marina ocupó de manera prominente el imaginario público en años recientes como resultado de las incontables descripciones de los medios sobre las catástrofes producidas el hombre –desde el derrame de petróleo en el Golfo de México a las inundaciones anuales causadas por el calentamiento global-. Con estos eventos ecológicos que cruzan las fronteras nacionales y territoriales, el símbolo de la balanza de la justicia se ha convertido en objeto de una lucha manifiesta”.

Es así que, desde las diez mil olas de Julien, pasando por las espumas extintoras de Los Carpinteros y llegando a la espuma de la ola marina que precariamente sostiene nuestra justicia de Allora & Calzadilla, en Art Basel nos encontramos de nuevo con el mar, y con él su espuma.

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